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El masaje Lomi-Lomi

Escrito el 06/07/2018

El Lomi Lomi tiene su origen en los antiguos sanadores hawaianos con más de 4.000 años de antigüedad, que a través de la filosofía Huna trataban el cuerpo y la mente.

Los primeros visitantes de Hawaii ya se fijaron en este arte de curar. En 1.803, Archibald Menzies escribió: “Algunos indígenas se pusieron a nuestro alrededor para practicar Lomi Lomi a unos cuantos de los nuestros, operación que encontramos muy suave y agradable al tacto.” En 1.820, los primeros misioneros a las islas hawaianas encontraron los curanderos nativos precisos en su diagnóstico y tratamiento de la enfermedad y en la reparación de huesos rotos.

A su juicio, los hawaianos eran paganos y en 1.893, después de años de agitación política, el nuevo gobierno prohibió todas las tradiciones espirituales, incluyendo el arte de la curación, el estudio de la lengua hawaiana, y la danza hula. Pero las tradiciones sagradas no murieron, sino que se ocultaron y se practicaron en secreto y sólo se transmitieron dentro de la comunidad de Hawai (Ohana), a través de “iki maka lihilihi un maka alawa”, que significa “hacer por la observación y la introspección”.

En 1.973, tía Margarita Machado, una respetada kupuna (anciana) de Isla Grande, decidió compartir el conocimiento de su familia, mediante la enseñanza a cualquier persona que tuviera un sincero deseo de aprender, de Hawai o no. Ella sintió que era hora de que el antiguo don de sanar de Lomi Lomi se sintiera en todo el mundo. Aunque Tía Margarita fue criticada por muchos en la comunidad de Hawai por revelar los secretos de Lomi Lomi, fue a través de sus esfuerzos que Lomi Lomi fue rescatado para el resurgimiento del interés en la curación de Hawai. La historia de Lomi Lomi, sin embargo, se remonta a los comienzos de la historia de Hawaii.

Es correcto decir que Lomi Lomi incluye masaje, pero no se limita a ello. Los hawaianos nativos dicen que la verdadera definición de Lomi Lomi es volver a conectar con el espíritu.

Una de las similitudes en común entre los profesionales de Lomi Lomi de edad era el poder y el conocimiento que tenían. Es decir, su capacidad de comunicación profunda con los huesos de sus pacientes a través de su contacto con los tejidos blandos y su conexión con todo el espíritu.

La técnica del Lomi-Lomi

La técnica de Lomi Lomi se centra en la búsqueda de zonas congestionadas en el cuerpo dispersando la energía, moviendo las palmas, los dedos pulgares, nudillos y los antebrazos con movimientos rítmicos, como la danza. El terapeuta trabaja con los antebrazos creando ondas expansivas sobre el cuerpo que son a la vez relajantes y vigorizantes.

El masaje Lomi-Lomi es una de las formas más profundas que existen de masajear el cuerpo y su objetivo es conseguir la armonía total trabajando todos los músculos y facilitando el paso de los fluidos energéticos.


La clave de este masaje Lomi-Lomi está en actuar al mismo tiempo sobre zonas distantes del cuerpo, ya que al cerebro le cuesta concentrarse en dos áreas diferentes y se deja llevar por un balanceo rítmico. La gemoterapia caliente en zonas energéticas y reflexógenas y la utilización de aceite de coco convierten al Lomi Lomi en un festín para los sentidos.

Los principios del Lomi-Lomi

1. Cuidarse a sí mismo y honrarse, como un único y sagrado ser. Este concepto se explora en los talleres a través de una apertura mental mientras se escucha al cuerpo, y se siente un nivel energético. También se realizan diferentes ejercicios como abrir el centro del corazón, nutrirse y descubrir niveles más profundos de aceptación propia.

2. Cuando uno es más claro, saludable y consciente de sí mismo, puede facilitar más la curación y tratamiento holístico de otros. Crear un ambiente sagrado y seguro le permite a los participantes liberar algunos de los patrones que pueden no estar sirviéndole en sus vidas.

3. Percibimos a cada persona como un ser divino, entero, en su esencia de ser. Al darnos cuenta que no hay nada que esté “mal” o que no valga en nuestro interior, descubrimos una tremenda fuente de curación, celebración y amor por nosotros mismos.

4. El principio del movimiento. En el espacio sagrado creado se comienza a mover conscientemente y a aprender ejercicios chamánicos para abrir nuestro cuerpo, fortalecer nuestro nivel de energía y aprender técnicas específicas que nos ayudan en la transformación y curación de nosotros mismos y de los demás.

5. Mientras se honra a los maestros, los linajes y paradigmas con los que se trabaja, se comprende que la última elección, poder y responsabilidad de nuestras vidas viene de nosotros mismos y de nuestra conexión con lo divino.

6. Es el tacto consciente. En los talleres se entrena para explorar y profundizar la sensibilidad en nosotros mismos y en otros, tanto física como energéticamente. Se empieza por expandir nuestra conciencia integrando el movimiento y la calidad del trabajo con un tacto consciente.

7. El principio del recibir y permitir. Mucho del aprendizaje en el taller es el permitir y recibir el tacto y apertura de otros. Mientras se recibe y confía, se profundiza la conexión con nosotros mismos, con la Tierra y lo divino.

8. La intención es fundamental para sostener a todos los otros principios. Nuestra intención es estar presentes y conscientes, creando un espacio seguro que nos nutra.

9. La integración es importante para nuestro ritmo acelerado de vida. Aprender a ir despacio, escuchar nuestra sabiduría interna e integrar la experiencia de lo sagrado a nuestra vida diaria es esencial para nuestro bienestar.

Autor: CIM Formación